Por Dionis Mezquita
Hermanos entendemos que todos ser humano, todo ser viviente, todo ser pensante que habita en esta hermosa, divina y santa tierra, aunque atropellada por la maldad del hombre, quiere y desea vivir una vida holgada, tranquila, sin problemas y feliz, pero desde la convicción del hombre en el vientre de la madre, ya empiezan las dificultades, los dolores, los problemas, la escases, la incomodidad, la intolerancia, las diferencias y los pronósticos que nos esperan en el futuro, un futuro que es incierto, y en cierto sentido según el bienestar y la estabilidad de esa familia. [1 Corintios 10:12-13]
Pensamos vivir una vida afortunada, una vida con una ‘Ada Madrina’ cuentos que nos confunden en la realidad de la vida que llevamos. Estos cuentos nos conducen a estudiar y esforzarnos para lograr ese llamado sueno, muchas veces funciona de una manera u otra, pero los días que vivimos [2010] buscamos la vía más fácil, la vía más cómoda, la vía de la fortuna a corto plazo; fácil, comodidad, rapidez, placer, no ‘compromiso’ u obligaciones, rompiendo los esquemas de los principios fundamentales en una familia, deformando un código sagrado que irrumpe como el modelo diseñado por el Padre en la creación del mundo y el hombre. [Proverbios 23:16]
Siempre que se piensa en estos tópicos a corto plazo, traen problemas, pues dice Proverbios 23:4-9 “Lo que llega fácil; fácil se va” y nos deja una estela de escombros desmantelando la estabilidad económica y emocional de la familia, compartiendo con personas que no están enfocado en tus intereses.
La llamada comodidad, el cual tiene como equivalente la buscada ‘Paz’ palabra simple, pero difícil de conseguir en un mundo corrompido por la avaricia y el poder absoluto del hombre, ha trastornado al hombre por ser rico y poderoso a destiempo, o sea, a la fuerza y esto no procede en los códigos establecidos por el Creador. Este código terrenal es fruto de la maldad del hombre. [Romano 16:19]
La paz espiritual solo el Padre Celestial la puede ofrecer y no hay nadie más en este mundo que pueda darte algo tan grande como él. [1 Corintios 14:33] No tiene costo solo compromiso, no hay que pagar por adelantado, todo es por cuota, eso sí, hasta el día de tu muerte en este mundo, no hay que firmar contratos, no hay que hacer hipotecas, no hay nada oculto, no es ilegal, es limpio y claro, pero hay que servir, mucho que dar, pero la inversión vale la pena, pues si siembras verdad cosecharas justicia, respeto, confianza, sabiduría y mucho otras denominada ‘Verdadera Prosperidad’ solo con creerle, solo con pedir perdón, solo con dejar de pecar, solo con obedecerle obtendrás vida eterna, no es broma es real, “Vida Eterna” no es demasiado, lo sé, pero es mucho comparado con las vanidades que te da el mundo. Por fe vivirás, el gozo del Poder del Espíritu Santo será permanente en tu ser y las paz sobreabundara en ti hasta el último día de vida en este mundo. [Proverbios 23:21]
Hermanos vestíos de humildad. “Dios os ama y os ha escogido para que pertenezcáis a su pueblo. Vivid, pues, revestidos de verdadera compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia. Tened paciencia unos con otros y perdonaos si alguno tiene una queja contra otro. Así como el Señor os perdonó, perdonad también vosotros. Sobre todo revestíos de amor, que es el perfecto lazo de unión. Y que la paz de Cristo dirija vuestros corazones, porque con este propósito os llamó Dios a formar un solo cuerpo. Y sed agradecidos” [Colosenses 3:12-15]
La Paz Espiritual está por encima del hombre, de tu esposa de tus hijos, pues esa paz es exactamente eso, una Paz Espiritual donde a nadie puedes amar primero que nos sea a Jehová tu Dios. Ese es el tema, esa es la idea, esa es la razón, amar a Dios sobre todas las cosas y dejar el afán detrás. [Salmo 39:6] y todo lo demás vendrá por añadidura.
Si lo piensas es genial comprometerse con el Padre y tener solides emocional, estabilidad espiritual para ti y los tuyos, sabiduría, decisión en tus acciones, seguridad en tus palabras e integración al servicio por tu prójimo. [Romano 12:4-8]
Cuando desees vivir en paz, tener paz en medio de la tormenta, y brindar seguridad a otros, piensa, analiza y entrega tu alma, vida, tu corazón a Dios, recuerda que el dio a su único hijo Jesús para dar el ejemplo en un mundo pecador, perdonándonos y pidiendo que le obedezca y que siga los pasos del Unigénito, Jesucristo.[Juan 3:16]
Para sellar la Paz Espiritual que el Todopoderoso te ofrece, sigue sus mandamientos y certifica en tu vida los mandamientos 1 y 2. [Mateo 22:36-40]
La paz se consigue a través de la madurez,[Juan 5:39] escudriñando, estudiando la palabra que es poder de Dios, orando, ayunando, dando de ti, sirviendo a las viudas a los huérfanos, al hambriento, [Proverbios 13:16], evitando las malas compañía, practicando el buen vocabulario, [1 Corintios 15:33 / Efesios 4:29-32]
Confiad en él y la paz sobreabundara en ti; “Pues el Reino de Dios no consiste solo en palabras, sino en Poder” [1 Corintios 4:20]
Piensa siempre en los demás.
jueves, 8 de julio de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
EL Mercadeo en el Cristianismo
Por Dionis Mezquita
Vivimos en mundo enfermo, donde esa bacteria nos afecta a todos, inclusive aquellos que están ya vacunados con el Poder del Espíritu Santo, pues no se escapa uno, ni tan salo uno, pues por mas unción que tengamos, el enemigo busca el lado débil para atacarnos y sabemos que nos podemos defender del maligno, pero los nuestros no saben cómo enfrentarlo la mayoría de las veces y no poseen las herramienta para eludir sus constantes habilidades que tanto perjudica a la familia cristiana.
Cuando estamos en el mundo, esa vida secular, aparentemente divertida, no es más que una fantasía que nos dejara huellas tarde o temprano y cuando somos arrastrado a la vanidad, no dejamos envolver de ese mercadeo que nos absorbe, nos atrae, no hace adictos, nos vincula en la vida moderna “llamada la vida IN” y es aquí donde satanás clava sus garras y nos inyecta el veneno del pecado.
Ese virus que nos enferma el alma, que nos acelera el corazón hasta enfermarlo físicamente, te convierte en un socio de la fornicación, de la codicia, del mal ejemplo y digo mal ejemplo, pues a veces se toma una postura de ‘puritano’ y vida ejemplar cuando en verdad el virus de la hipocresía te plaga toda tu ser, mostrando una imagen falsa que te hace llevar doble vida, llegando a ser víctima del placer y caer en los más bajos instintos del pecado, que también te llevan al grado de las orgias y del sexo equivocado.
Nos lleva a consumir su producto, él te vende vestir bien y se lo compramos, te vende vivir bien, te vende a tener el mejor auto, te vende tener el mejor teléfono celular, te vende estar en el gimnasio, te vende comprar una casa mejor, te vende donde comer y que comer, hasta que debes beber, pues esa apariencia tu luego la vende para conseguir tus propósitos, que el final no son buenos y solo es carnal.
No está mal tener un casa buena, o un móvil bueno un carro cómodo, eso no está mal, el problema está de cómo te lo venden, quien te lo vende y el precio que tienes que pagar, ese es el problema del que promueve esta falsa publicidad.
Este mercadeo es que te vende el príncipe de este mundo, digno de ser un actor de gran prestigio en las salas de todos los escenarios del mundo, tramposo, mentiroso, traicionero, si sañoso, ilusionista y tentador, te muestra su obra tentadora y sin necesidad compramos, regalamos, ofrecemos y almacenamos.
Él te vende lo más difícil y hasta te acomoda los pagos, y si eres débil, fácilmente tu también compraras, pues sus ofertas son tan ‘buenas’ que la mayoría se arrodilla a ser su cliente y obtener un pedazo, pero pasa algo que luego nos damos cuenta de que esa venta no es real, eses equipo no sirve, esa crema no funciona y esa faja no trabaja, ese tinte no cubre, esa almohada no es cómoda como dice el anuncio, ese sándwich no es del tamaño que muestra la TV, ese refresco tiene mas azúcar o sal de lo que prometieron.
Y ahí que vemos sus artimañas y tú caíste, pues esa publicidad que él nos ofrece es simplemente falsa. El nos lleva a ser un consumidor compulsivo, trayendo contrariedad con tu pareja, tus hermanos para tus amigos o compañeros de trabajo.
El es real, mas no sus obras, su cinismo es tan asqueroso que te vende, y aun sabiendo que te está ofreciendo un producto malo, también se queda con tu dinero y te enferma debido a tu caída y luego se burla de ti y le ríe al Padre celestial, mofándose de que esa alma le pertenece, pues él piensa que ya te quedaste ahí y sucumbirás dando gloria a un ser tan despreciable como lo es santana.
Mas tenemos un Padre, donde su misericordia en tan grande que no tiene comparación y él, si tu se lo pides con humildad, con un corazón arrepentido, si te humillas ante él, ten seguro que te perdona, sin hacer propaganda, sin utilizar medios publicitarios, sin intermediarios, definitivamente él cumple porque él vive, él es bueno, él es amor y para siempre estará su gracia.
Solo arrepiéntete de tus pecados, no consumas más esos productos, deja ese camino falso solo para satisfacer al mundo, obedece sus mandamientos, congrégate, busca de personas humildes que sigan el camino de Jesucristo y la paz abordara tu corazón y tu hogar desde ahora y para siempre.
Isaías 17:7-11
Aquel día el hombre volverá sus ojos a su creador, al Dios Santo de Israel.
No volverá a mirar los altares ni otros objetos hechos por los hombres con sus propias manos.
No se fijará más en esos troncos sagrados ni en esos altares donde queman incienso a los dioses.
Aquel día tus ciudades fortificadas serán abandonadas, como fueron abandonadas las ciudades de los heveos y de los amorreos por miedo a los israelitas. Quedarán convertidas en desierto,
Porque olvidaste al Dios que te salvó; no recordaste que él es tu refugio seguro.
Tú cultivas esos jardines agradables, siembras tus plantas en honor de un dios extranjero,
las proteges el día en que las plantas, y haces que brote la semilla al día siguiente.
Pero cuando vengan la enfermedad y el mal incurable, se perderá la cosecha.
"Piensa siempre en los demas"
Vivimos en mundo enfermo, donde esa bacteria nos afecta a todos, inclusive aquellos que están ya vacunados con el Poder del Espíritu Santo, pues no se escapa uno, ni tan salo uno, pues por mas unción que tengamos, el enemigo busca el lado débil para atacarnos y sabemos que nos podemos defender del maligno, pero los nuestros no saben cómo enfrentarlo la mayoría de las veces y no poseen las herramienta para eludir sus constantes habilidades que tanto perjudica a la familia cristiana.
Cuando estamos en el mundo, esa vida secular, aparentemente divertida, no es más que una fantasía que nos dejara huellas tarde o temprano y cuando somos arrastrado a la vanidad, no dejamos envolver de ese mercadeo que nos absorbe, nos atrae, no hace adictos, nos vincula en la vida moderna “llamada la vida IN” y es aquí donde satanás clava sus garras y nos inyecta el veneno del pecado.
Ese virus que nos enferma el alma, que nos acelera el corazón hasta enfermarlo físicamente, te convierte en un socio de la fornicación, de la codicia, del mal ejemplo y digo mal ejemplo, pues a veces se toma una postura de ‘puritano’ y vida ejemplar cuando en verdad el virus de la hipocresía te plaga toda tu ser, mostrando una imagen falsa que te hace llevar doble vida, llegando a ser víctima del placer y caer en los más bajos instintos del pecado, que también te llevan al grado de las orgias y del sexo equivocado.
Nos lleva a consumir su producto, él te vende vestir bien y se lo compramos, te vende vivir bien, te vende a tener el mejor auto, te vende tener el mejor teléfono celular, te vende estar en el gimnasio, te vende comprar una casa mejor, te vende donde comer y que comer, hasta que debes beber, pues esa apariencia tu luego la vende para conseguir tus propósitos, que el final no son buenos y solo es carnal.
No está mal tener un casa buena, o un móvil bueno un carro cómodo, eso no está mal, el problema está de cómo te lo venden, quien te lo vende y el precio que tienes que pagar, ese es el problema del que promueve esta falsa publicidad.
Este mercadeo es que te vende el príncipe de este mundo, digno de ser un actor de gran prestigio en las salas de todos los escenarios del mundo, tramposo, mentiroso, traicionero, si sañoso, ilusionista y tentador, te muestra su obra tentadora y sin necesidad compramos, regalamos, ofrecemos y almacenamos.
Él te vende lo más difícil y hasta te acomoda los pagos, y si eres débil, fácilmente tu también compraras, pues sus ofertas son tan ‘buenas’ que la mayoría se arrodilla a ser su cliente y obtener un pedazo, pero pasa algo que luego nos damos cuenta de que esa venta no es real, eses equipo no sirve, esa crema no funciona y esa faja no trabaja, ese tinte no cubre, esa almohada no es cómoda como dice el anuncio, ese sándwich no es del tamaño que muestra la TV, ese refresco tiene mas azúcar o sal de lo que prometieron.
Y ahí que vemos sus artimañas y tú caíste, pues esa publicidad que él nos ofrece es simplemente falsa. El nos lleva a ser un consumidor compulsivo, trayendo contrariedad con tu pareja, tus hermanos para tus amigos o compañeros de trabajo.
El es real, mas no sus obras, su cinismo es tan asqueroso que te vende, y aun sabiendo que te está ofreciendo un producto malo, también se queda con tu dinero y te enferma debido a tu caída y luego se burla de ti y le ríe al Padre celestial, mofándose de que esa alma le pertenece, pues él piensa que ya te quedaste ahí y sucumbirás dando gloria a un ser tan despreciable como lo es santana.
Mas tenemos un Padre, donde su misericordia en tan grande que no tiene comparación y él, si tu se lo pides con humildad, con un corazón arrepentido, si te humillas ante él, ten seguro que te perdona, sin hacer propaganda, sin utilizar medios publicitarios, sin intermediarios, definitivamente él cumple porque él vive, él es bueno, él es amor y para siempre estará su gracia.
Solo arrepiéntete de tus pecados, no consumas más esos productos, deja ese camino falso solo para satisfacer al mundo, obedece sus mandamientos, congrégate, busca de personas humildes que sigan el camino de Jesucristo y la paz abordara tu corazón y tu hogar desde ahora y para siempre.
Isaías 17:7-11
Aquel día el hombre volverá sus ojos a su creador, al Dios Santo de Israel.
No volverá a mirar los altares ni otros objetos hechos por los hombres con sus propias manos.
No se fijará más en esos troncos sagrados ni en esos altares donde queman incienso a los dioses.
Aquel día tus ciudades fortificadas serán abandonadas, como fueron abandonadas las ciudades de los heveos y de los amorreos por miedo a los israelitas. Quedarán convertidas en desierto,
Porque olvidaste al Dios que te salvó; no recordaste que él es tu refugio seguro.
Tú cultivas esos jardines agradables, siembras tus plantas en honor de un dios extranjero,
las proteges el día en que las plantas, y haces que brote la semilla al día siguiente.
Pero cuando vengan la enfermedad y el mal incurable, se perderá la cosecha.
"Piensa siempre en los demas"
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